La nieve se extiende sobre el campo mientras I Draghi di Ghiaccio enfrentan a I Scolpi di Fulmine en un partido helado. El aire gélido hace que cada placaje parezca un disparo del pasado, pero ambos equipos avanzan con un propósito implacable.
El primer tiempo abre con I Scolpi di Fulmine atacando temprano. A los nueve minutos un ensayo entra al fondo del arco, pero una transformación fallida a los once deja el marcador en 5‑0. Una tarjeta amarilla para un defensor de I Scolpi a los veintiuno perturba el ataque, y una sustitución a los veinticinco cambia el ritmo. El equipo local lucha por encontrar su base, pero el campo permanece fuertemente disputado hasta el silbato.
El segundo tiempo ve a I Scolpi di Fulmine ampliar la brecha. Un ensayo en el minuto siete del segundo tiempo, seguido de una transformación exitosa, los eleva a 12‑0. I Draghi di Ghiaccio recupera el terreno a los cincuenta‑uno cuando Guglielmo DeLuca atraviesa la línea para un ensayo, y Elias Venturo cierra la transformación para que quede 12‑7. Pero I Scolpi di Fulmine recupera el control, añadiendo un ensayo a los cincuenta‑seis y otro a los sesenta, cada vez con la transformación. Una transformación final a los sesenta‑uno impulsa el marcador a 26‑7 antes de que una lesión a los sesenta‑tres termine el encuentro.
Guglielmo DeLuca emerge como el héroe del equipo local, anotando cinco puntos con un solo ensayo y mostrando tenacidad en la nieve. Elias Venturo aporta dos puntos con una transformación limpia, manteniendo a su equipo al alcance. Para I Scolpi di Fulmine, un atacante anónimo rompe líneas de manera constante, añadiendo cuatro ensayos y tres transformaciones para asegurar la victoria, mientras una tarjeta amarilla al principio pone a prueba la disciplina del equipo.
Estadísticamente, I Scolpi di Fulmine domina con cuatro ensayos, tres transformaciones y sin penales, mientras que I Draghi di Ghiaccio consigue un ensayo, una transformación y sin infracciones. La única tarjeta amarilla y una única lesión no impiden a I Scolpi di Fulmine convertir una ventaja de 5‑0 en un triunfo de 26‑7, cementando su estatus como el equipo más fuerte del día.