El sol baña el estadio, creando un fondo brillante para un intenso enfrentamiento entre Los Serpents de la Bruma y Los Carabins de Fuego. El clima despejado mantiene el terreno en excelente estado, permitiendo un juego rápido y fluido desde el primer silbato.
La primera mitad ve a Los Serpents de la Bruma empezar con fuerza, cruzar la línea en el minuto 5 con un ensayo temprano. Su pateador anota la transformación unos minutos después, poniéndolos en el marcador con 7 puntos. Un segundo ensayo a los 9 minutos lleva el marcador a 12-0, pero una transformación fallida a los 11 deja fuera esos dos puntos extra. Los Carabins de Fuego responden con rapidez; un ensayo a los 13 les lleva a 5-12, y una transformación exitosa a los 15 iguala el marcador a 7-12. Vuelven a empujar, anotando a los 17 y transformando a los 19 para tomar una ventaja temporal de 14-12.
La segunda mitad es dominada por Los Serpents de la Bruma. Un tercer ensayo a los 33 minutos les devuelve la cima con 17-14, y una rápida transformación a los 35 amplía la ventaja a 19-14. El marcador permanece sin cambios después, salvo una tarjeta amarilla para Los Serpents de la Bruma a los 44 minutos, recordatorio de que la disciplina es clave en partidos cerrados.
Sin que se registren nombres individuales de Los Serpents de la Bruma, se ve a un destacado jugador en el manejo constante y el trabajo defensivo que mantuvo a Los Carabins de Fuego fuera del marcador. Para Los Carabins de Fuego, un jugador que cruzó por un ensayo aporta 5 puntos, mientras que Jules Monté demuestra ser fiable, convirtiendo un ensayo por 2 puntos. Su consistencia los mantiene dentro del alcance, pero la falta de una segunda transformación les niega la oportunidad de cerrar la brecha.
Marcador final: Los Serpents de la Bruma 19 – Los Carabins de Fuego 14. Los Serpents de la Bruma logran la victoria gracias a una oleada tardía de ensayos y transformaciones, mientras que el impulso temprano de Los Carabins de Fuego se desperdicia por oportunidades perdidas. La única tarjeta amarilla en la segunda mitad subraya cómo pequeñas faltas pueden influir en el resultado, pero Los Serpents de la Bruma mantienen la compostura para asegurar la victoria.