La lluvia cae desde el inicio, convirtiendo el campo en un duelo resbaladizo. Los Cóndores de la Pampa abren un ataque agresivo, pero las condiciones húmedas ralentizan cada movimiento.
La primera mitad entrega un ensayo rápido de Darío Rojas al minuto 3, una transformación limpia lleva la puntuación a 7‑0. Los Caballos responden con una tarjeta amarilla al minuto 7, luego una tarjeta roja al minuto 9, dejándolos con un jugador abajo temprano. Un fallo de transformación al inicio de la segunda mitad deja a Los Caballos rezagados. A pesar de la desventaja, Los Caballos anotan su propio ensayo al minuto 16, pero la conversión fallida los mantiene en 5 puntos. El tráfico adicional temprano por tarjetas rojas cambia el impulso; los Cóndores mantienen 7‑5 al descanso.
La segunda mitad muestra una impresionante remontada. Quinote Laverio enciende a los Cóndores con un ensayo al minuto 41, seguido de una conversión rápida que les da a los Cóndores una cómoda ventaja de 14‑5. Una tarjeta amarilla a mitad de segunda mitad al minuto 48 para Los Caballos reduce aún más sus oportunidades. Sin embargo, Los Caballos lanzan un ensayo tardío al minuto 52, pero una conversión fallida deja el marcador en 14‑10. El clima tormentoso transforma un must‑win en un juego cerrado.
Destacados: Darío Rojas encuentra un hueco temprano y marca un ensayo desplazado por la lluvia, finalizando con 5 puntos. Quinote Laverio se aprovecha de un momento dorado en el minuto 41, completando una conversión exitosa que garantiza la ventaja. El par ofensivo de Los Caballos encuentra espacio frente a una defensa cubierta de polvo, pero nunca capitaliza una conversión fallida. Ambos equipos muestran resiliencia bajo la lluvia implacable.
Final: los Cóndores 14 • Los Caballos 10 – 2 ensayos cada uno, 2 conversiones exitosas para los Cóndores, 4 puntos en total por conversiones exitosas. Tarjetas rojas: una por cada lado, tres tarjetas amarillas en todo el partido. El giro del encuentro se basó en las conversiones y la disciplina; la disciplina y los ensayos oportunos de los Cóndores sellaron la victoria.