El cielo despejado baña el estadio mientras comienza el partido. La alineación de los Cóndores de la Pampa se ve temprano afectada por la expulsión de Quinote Laverio, quien recibe una tarjeta roja apenas cuatro minutos tras el inicio. Con un solo jugador expulsado, el equipo tiene que avanzar con un hombre abajo.
Los Tigres de Acero aprovechan de inmediato, anotando un ensayo al minuto cinco que es transformado. En el minuto siguiente, un segundo ensayo amenaza al equipo local, pero la transformación resulta exitosa, otorgando a los Cóndores 12 puntos constantes en once minutos. La tarjeta amarilla a un jugador de los Cóndores al minuto 54, más adelante en el encuentro, reduce aún más sus posibilidades de remontada.
Desde el inicio hasta los veinte minutos, el marcador sube mientras Los Tigres suman tres ensayos más, dos de los cuales son transformados y uno falla. El silbato final del medio tiempo coloca a Los Tigres a 24‑12. Aunque los Cóndores luchan con la ausencia de un jugador tras la tarjeta roja, recogen la mayor parte de sus puntos de dos ensayos completos en el primer periodo.
El segundo tiempo aviva con un ensayo de Adrián Morales para los Cóndores al minuto cincuenta, seguido de una transformación exitosa que lleva el marcador a 24‑14. Sin embargo, el impulso cambia otra vez cuando Los Tigres siguen empujando, anotando al minuto 62, 70 y transformando el último para llevar el resultado final a 36‑14.
Estadísticas clave: Los Tigres de Acero anotan 6 ensayos, 3 transformaciones, 0 golpes de castigo, 0 tarjetas, 0 lesiones; Los Cóndores de la Pampa anotan 2 ensayos, 2 transformaciones, 0 golpes de castigo, 1 tarjeta amarilla, 1 tarjeta roja, 0 lesiones. La tarjeta roja decisiva de Quinote Laverio al inicio del encuentro abre espacio para Los Tigres, mientras que el único ensayo de Adrián Morales muestra que los Cóndores todavía pueden atacar cuando se les da la oportunidad. La ausencia de golpes de castigo o puntos de caída mantiene la competencia como un duelo centrado en ensayos, con Los Tigres asegurando una victoria cómoda bajo un sol despejado.