La lluvia vierte sobre el campo, convirtiendo el terreno en un campo de batalla resbaladizo mientras los Phénix de l'Acier devoran a los Panthères de la Mer 28-7.
La primera mitad se ve marcada por problemas disciplinarios: una tarjeta amarilla para los Phénix al minuto 9 y otra para los Panthères al minuto 10. A partir del minuto 11 los Phénix estallan con un ensayo, convirtiendo limpiamente para avanzar 7-0. Extienden la ventaja con otro ensayo al minuto 13 y una transformación exitosa al 14, haciendo 14-0.
Los Phénix ligan el juego aún más con un tercer ensayo a los 16, y la transformación a los 17 lleva el marcador a 21-0. Los Panthères retaliarán con un ensayo a los 18, y Luminé saca la única transformación a los 19, reduciendo brevemente el déficit a 21-7.
La segunda mitad muestra una lesión a un jugador Phénix al minuto 20, pero eso no ralentiza a los Phénix. Al minuto 46 los Phénix suman un cuarto ensayo, y la transformación a los 48 sella el marcador en 28-7.
Un jugador con la camisa roja a los 50 le da a los Phénix una tarjeta amarilla por tercera vez. Luminé permanece como un punto brillante para los Panthères, añadiendo los únicos puntos con su transformación.
Estadísticamente, los Phénix superan a los Panthères con 4 ensayos a 1, todas las transformaciones exitosas y 3 tarjetas amarillas del equipo local, mientras que los Panthères reciben una sola tarjeta amarilla. No hay penalizaciones ni tarjetas rojas que empañen a ninguno de los equipos. La lluvia y el juego físico no detienen el ataque implacable de los Phénix, que es