Condiciones soleadas ofrecieron un pintoresco telón de fondo para un partido muy disputado entre el Aquiile d'Ébène y el Ventus Ferrum. El partido contó con un intercambio de ensayos, que finalmente resultó en una victoria 19-17 para el Aquiile d'Ébène. El partido incluyó varios momentos clave, incluyendo una serie de tarjetas amarillas para el Ventus Ferrum y transformaciones cruciales que demostraron ser decisivas.
La primera mitad comenzó con el Ventus Ferrum estableciendo una ventaja inicial, marcando tres ensayos en los primeros 14 minutos. Lograron una transformación, pero dos intentos de transformación fallaron, lo que indica cierta presión temprana y quizás un poco de nervios en el juego de pateo. Una tarjeta amarilla para un jugador del Ventus Ferrum en el minuto 11 interrumpió aún más su impulso. A pesar de esto, continuaron anotando puntos, mostrando su potencia en el ataque. El Aquiile d'Ébène tuvo dificultades para encontrar su ritmo inicialmente, pero logró marcar un ensayo antes del descanso, reduciendo la diferencia.
La segunda mitad presenció un significativo cambio de impulso. El Aquiile d'Ébène salió con fuerza, marcando tres ensayos. Las transformaciones no fueron todas exitosas, con una fallando, pero los ensayos en sí mismos demostraron ser cruciales. Ezio Moretti (número 14) demostró su precisión en el pateo, convirtiendo con éxito uno de los ensayos del Aquiile d'Ébène. Alistan Bellini (número 1) también contribuyó con una transformación. El Ventus Ferrum luchó para responder, pero una tarjeta amarilla tardía para otro jugador en el minuto 60 demostró ser demasiado poco, demasiado tarde. El partido terminó con el Aquiile d'Ébène manteniendo una ligera ventaja, un testimonio de su resiliencia y amenaza en el ataque.
Las estadísticas clave resaltan la naturaleza ajustada del partido. Ambos equipos marcaron tres ensayos, siendo el Aquiile d'Ébène finalmente más efectivo en la conversión de sus oportunidades. Las dos tarjetas amarillas para el Ventus Ferrum, aunque disruptivas, no les impidieron representar una amenaza durante todo el partido. En última instancia, la capacidad del Aquiile d'Ébène para aprovechar sus oportunidades de anotación y mantener la presión en la segunda mitad les aseguró la victoria. El partido fue una buena demostración de rugby ofensivo, con ambos equipos demostrando momentos de brillantez.